Mientras los mercados pierden, los productos agrícolas se van para arriba

Febrero 2, 2008

Nadie sabe a ciencia cierta que sucederá con los mercados.En ene­ro, en Wall Street, el ín­di­ce S.P. ca­yó 6,43% y la Bol­sa de Bue­nos Ai­res 6,71%. So­bre­sa­lió Le­des­ma, con su­bas del 22,37%, y los tí­tu­los en pe­sos has­ta un 12%. En los Es­ta­dos Uni­dos, el 60% de las fa­mi­lias tie­nen ac­cio­nes y en la Ar­gen­ti­na so­lo el 4%, la re­du­ci­da ca­pi­ta­li­za­ción lo­cal -va­lor de las 93 em­pre­sas  co­ti­zan­tes- re­fe­ri­da al PBI si­gue ba­ja lo que re­fle­ja po­co mer­ca­do y con Acin­dar se fue otra   com­pa­ñía.
La caí­da afue­ra im­pac­tó, ban­cos lí­de­res en el mun­do ya va­len  la mi­tad y em­pre­sas de la re­gión: pe­tro­le­ras y si­de­rúr­gi­cas de Bra­sil se co­ti­zan me­jor. Es el da­to real y los in­ver­so­res des­con­fían del men­sa­je: co­mo in­yec­tar li­qui­dez y ba­jar in­te­re­ses en los EE.UU., que de­bi­li­ta al dó­lar, ver­sus una Eu­ro­pa que man­tie­ne las ta­sas y al eu­ro. Es un con­flic­to de in­te­re­ses: hay ban­cos que in­sis­ten con los sal­va­ta­jes y otros que se opo­nen, por­que ven en esa li­qui­dez fa­bri­ca­da el de­rrum­be de los bo­nos don­de pro­te­gen sus ac­ti­vos.
Lo que une a la Ar­gen­ti­na con el  país del nor­te es la in­fla­ción, que no es la me­jor coin­ci­den­cia que existe.
El op­ti­mis­mo ya es un es­fuer­zo; en el mi­le­nio don­de se ve una per­so­na des­de un sa­té­li­te, un ban­co eu­ro­peo in­for­ma des­co­no­cer la es­ta­fa de un fun­cio­na­rio. Fue de­ma­sia­do, por­que el mer­ca­do son to­dos y su per­cep­ción de la rea­li­dad.
Los pro­duc­tos del que siem­bra, cul­ti­va, co­se­cha y agre­ga va­lor, va­len más que los pa­pe­les de la in­ge­nie­ría fi­nan­cie­ra y la con­ta­bi­li­dad crea­ti­va.
Era ho­ra de re­com­pen­sar con buen pre­cio a la pro­duc­ción, y a los que vi­ven del ci­clo de en­trar y sa­lir que les to­que el ajus­te.


El precio de la liquidez que tranquiliza

Enero 26, 2008

¿Cuál será el rumbo que tomará la Bolsa?Los bancos y las Bolsas se complementan y compiten. Los primeros son muy regulados desde el estado, y las segundas se autorregulan, estableciendo las condiciones y las garantías a los que operan en ellas.
En una crisis de liquidez, donde no hubo compradores, se requirió del salvataje de los bancos centrales que inyectaron efectivo a los mercados para comprar ahora lo que mañana puede estar más barato. De este modo, a la liquidez artificial de los activos de mala calidad, se la corrige de contado.
¿Quién paga esto? Usualmente los contribuyentes de cada país.
La duración de un mercado bajista que molesta puede ser breve o extenderse en el tiempo.
En 1987, en Estados Unidos la Bolsa se derrumbó un 41% en dos meses y luego necesitó de dos años para recuperar todas las pérdidas. En 1990 el mercado se derrumbó un 22% y en seis meses marcaba récords; y en 2001 la recesión duró en ese país sólo ocho meses.
En el mundo los bancos, las bolsas y los gobiernos suman activos globales por US$ 165 trillones -millón de millones- según el mapa financiero de Mckinsey & Company. La cifra resulta de un crecimiento del 16% en 2006, que no guarda relación con el incremento de la producción de bienes en el mundo, que es inferior, según interpretan los analistas. Entonces, ¿debería este monto de los activos reducirse?
Las pérdidas declaradas en los activos serían U$S 1 trillón, y han impactado fuerte.
También quedan defaults ocultos sin blanquear, y el fenómeno sería más profundo, como un cambio en las tendencias económicas.
A su vez los fondos para el salvataje, fueron desviados de sus destinos usuales, como el crédito a las empresas, la comercialización y el transporte, lo que repercutirá en el valor de los productos básicos, que podrían frenar su racha alcista.